Desde que llegué a Valencia...he visto de todo. Empezar a trabajar con Antena 3 y tratar con los sucesos trágicos más de cerca que nunca no ha sido fácil...de la misma forma que tampoco lo ha sido estar aquí sola. No me quejo, he tenido la grandísima suerte de conocer a gente maravillosa que me ha acompañado y apoyado hasta conseguir que me sienta como en casa...pero no todo el mundo es así. Hay algo que he descubierto en Valencia y que supongo que también existe en otras comunidades...y además añado que es una opinión y que jamás en este mundo generalizaría. En Valencia hay de todo...claro...pero hacía mucho tiempo que no estaba tan cerca de lo que en los libros definían como "clases sociales". Aquí hay gente que tiene mucho dinero, o padres con dinero, o abuelos con dinero...un dinero que se han ganado, por supuesto, trabajando duramente...eso no tiene nada que ver; el problema es que las nuevas generaciones de esos padres y abuelos con dinero...en muchísimos casos...dejan mucho que desear.
Soy de barrio. Siempre lo he sido y siempre lo seré. Y no me avergüenzo de nada. Mis padres son honrados, trabajadores y excelentes personas. Yo he podido estudiar en la universidad y jamás me ha faltado de nada. Podríamos decir que soy de clase media. Y sé que no debería etiquetarme en ninguna clase...pero aquí...me he sentido obligada a ello. Rodeada de algún grupo de personas bastante más elitista de lo que yo estoy acostumbrada...y lo que más me ha llamado la atención es que dentro del mismo grupo...hay gente con el mismo dinero que no juzga y es amable, encantadora, humilde y trabajadora...y otros que sí...que creen que pueden mirarte por encima del hombro, que creen que pueden criticarte por lo que eres, lo que aparentas, lo que llevas puesto o el dinero que te gastas, por como hablas o por como actúas...una pena. Y encima aquellos que juzgan y critican y se ríen de ti frente a tu cara...son aquellos que creen que tienen clase....paradójico.
DOS HISTORIAS PARALELAS DE CLASE
El otro día tuve que ir a grabar una noticia sobre una estafa multimillonaria a una familia muy adinerada de un pueblo de Mallorca. Una estafa que podía alcanzar los 200 millones de euros...ni siquiera sé cuanto dinero es eso. No pudimos grabar la noticia. No pudimos porque nadie habló, porque nadie quería contar que había pasado, porque la familia no quería hacer declaraciones; porque los amigos de la familia tampoco querían explicar que había pasado y cómo se había producido el engaño. Y eso que eran las víctimas... Hermetismo. Puro y absoluto. Y entiendo que perder 200 millones de euros te tiene que dejar sin habla...pero la historia de Laura es aún peor...y ella SI habla.
Laura es prostituta, está en la calle y es la mejor amiga de una víctima de violación. Esta semana han detenido a un hombre...por llamarlo de alguna manera...que se dedicaba desde el 2007 a violar, golpear y abandonar desnudas a chicas y mujeres que ejercen la prostitución en las calles de Valencia. 7 víctimas. Una de ellas...es la mejor amiga de Laura. Tengo que admitir que al llegar al barrio en cuestión me acojoné...teníamos que encontrar a alguna de las víctimas o alguna conocida...y no sabía a quien preguntar...me imponía todo...la suciedad, el olor, la Policía Nacional haciendo registros de un lado a otro...me daba vergüenza acercarme y preguntar...hasta que lo hice...nadie puso una mala cara...mucho silencio y discreción por supuesto...por el miedo, porque todo el mundo se conoce, porque decir una palabra más alta que otra te puede meter en una pelea...o en algo incluso peor...y aún así hablaron. Nos trataron maravillosamente bien, fueron educadísimas y agradables, sonrientes, hablando sin tapujos sobre su trabajo. Y la encontramos a ella...a Laura. Ella nos contó que encontraron a su mejor amiga desnuda, maniatada, violada y amordaza...tirada en el cementerio, allí la abandonó el detenido. Nos lo contó todo...y no sólo eso, sino que dijo que quería dar la cara, que quiere que la entrevistemos para el programa, que quiere denunciar el peligro al que se exponen la cantidad de mujeres que hay trabajando en la calle...eso es tener dos cojones. Con todas las letras. Y clase, muchísima clase.
CONCLUSIÓN: ¿Qué pasa? ¿Que cuanto más dinero tenemos más importantes nos creemos? Me encantó confirmar que la educación y la amabilidad no son propios de tener más o menos patrimonio. Gente educada y maleducada la hay en todos los ámbitos...y me siento feliz por entenderlo, por saber que todos somos iguales y que nadie nunca tiene derecho a hacer sentir a otra persona inferior. Está claro que si me tocase la lotería iba a ser aún más feliz...y que el dinero no da la felicidad...no...pero ayuda muchísimo!!!!! Y me encanta gastarme el dinero en ropa y regalos y viajes y derrochar y gastar y comprar...como a todos...aunque eso sí...si tener mucho dinero me va a volver gilipollas prefiero seguir ganándomelo con el sudor de mi frente y formar parte de ese grupo de personas que no cree en las clases sociales, que simplemente vive y sonríe a los demás, que no prejuzga y mide a todo el mundo por lo que lleva en el corazón y no en el bolsillo. Os puedo asegurar que se es mucho más feliz así...¿no creéis? ¿Os habéis sentido despreciados alguna vez? ¿Creéis en las clases sociales? ¿No seríamos más felices si practicáramos realmente la igualdad? Si queréis contadme!!! Y si no...pues ya os sigo contando yo...hasta la próxima!!! A ser felices...que la vida es muy corta...y si hoy fuera el último día de mi vida...se que preferiría estar con el corazón contento!!
Hoy Lunes 8 de Agosto a las 9.15 entrevistamos a Laura para Espejo Público en Antena 3. Desde aquí os pido, veáis o no veáis la entrevista, que si sabéis de lugares en Valencia (servicios sociales, asociaciones, fundaciones) donde puede dirigirse esta chica para poder abandonar la calle y dejar de ejercer la prostitución me lo comuniquéis por aquí o al correo albamgr@gmail.com. GRACIAS A TODOS...muchas sonrisas y a ser felices.
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