Esta entrada he tenido que pensármela bastante...disculpad la tardanza...pero no me gusta escribir palabras que no sienta de verdad...y queráis o no...qué difícil es hablar de amor.
Supongo que porque el amor no es lo mismo para todos...o sí, pero no se vive de la misma forma...es confuso, abstracto y disperso...con demasiados elementos emocionales y racionales al mismo tiempo. Una locura cuerda. Todo y nada. Eso es amor.
Hoy he decidido enfrentarme al tema que creo que a todos nos cuesta más afrontar. Y hoy es 7 del 7...mi número mágico...así que no creo que exista momento mejor...de hecho, si os fijáis...cualquier momento se vuelve perfecto cuando hablas de amor. El amor es un sentimiento tan complicado y sencillo a la vez, que necesita de nuestros cinco sentidos...y cuando tú no lo tienes...es más fácil observar como es el amor en los demás. Este verano estoy rodeada de amor; cuando acabe el verano habré vivido dos de las bodas más importantes de mi vida; una de ellas ya ha ocurrido...a la otra le quedan días. Es una sensación maravillosa. Mi mejor amiga se casó con mi mejor amigo el pasado 16 de junio...nunca podré describiros esa sensación. Ser feliz por el mero hecho de ver felices a dos de las personas que más quieres en este mundo....vivirlo con ellos, compartirlo con ellos...permitirse ser partícipe de ese amor que ellos comparten...sin duda, uno de los mejores días de mi vida. Verles a ellos me hizo pensar. Su amor es de esos que envidias. Llevan más de diez años juntos y están igual de enamorados que siempre. Pero lo mejor de todo es que son amigos. Su complicidad en ese aspecto es mágica. Y creo que sin eso es muy difícil tener una relación de verdad. A veces confundimos el amor con la pasión; a veces sólo identificamos ese sentimiento desgarrador y auténtico creyendo que puede funcionar sin nada más. Pero no es así. Si al amor no se le viste con todas las demás prendas necesarias para apoyarlo...acaba desapareciendo. Con los años he aprendido que ya no se puede sólo buscar la química maravillosa del inicio; esa atracción inexplicable que todos sentimos alguna vez por alguien; hay que buscar y encontrar otras cosas...el problema llega cuando....se tienen las otras cosas...pero lo que falta precisamente es esa química maravillosa del inicio....y sin eso...sin eso ¿es realmente amor? La verdad es que nunca he tenido la suerte de comprobarlo. Pero si os hablo con el corazón. No creo.
EJEMPLOS DE AMOR DE PELI QUE NO LLEGAN A BUEN PUERTO
Como nos gusta inventarnos nuestras propias historias de amor. Como nos gusta sacar conclusiones precipitadas, ilusionarnos, imaginar lo que siente la otra persona...expectativas. Eso sí que nos gusta. Las expectativas hacen que creas que hay cosas donde no las hay. Es difícil controlar la dosis exacta de sentimiento. A veces queremos demasiado, a veces queremos poco, a veces queremos mal...y sólo a veces, unas pocas, queremos bien. Todas las historias que nos han hecho sentir de esa forma, que nos han desgarrado el corazón tanto de placer como de frustración, que nos han acompañado noches sin dormir, que nos han hecho vibrar de intensidad y morir de aburrimiento..; en todas ellas...en todas las que hubo amor, ese amor con su dosis perfecta de cordura y locura...todas esas; nunca se van. Son nuestro recurso cuando el presente no funciona. Volver a ellas es tan fácil como recordar lo que creemos que SÍ es amor. Como si todo lo que fuera a pasar después de ese momento tuviera que ser mentira. Esos amores nos marcan para siempre. Y a medida que pasa el tiempo...sólo pueden pasar dos cosas. La primera y más sana: olvidar, superar y dejar desaparecer esos sentimientos hacia la otra persona. Esa es la difícil. La segunda y más recurrida: creer que esos amores pueden volver en algún momento de tu vida porque siempre dejan algo inacabado. No soporto que pase eso. No es justo que haya personas que decidan desaparecer de tu vida sin darte explicaciones. Y que encima se hayan ido dejándote algo por decir... Lo hacen a propósito. Consiguen que tu vida se tambalee sólo con una aparición. Y es que, sin lugar a dudas, para conseguir olvidar los sentimientos hacia alguien; lo mejor es aprender a cerrar el capítulo. Llegar a entender que un NO, es un NO y que si no puede ser...no puede ser....permite pasar página. Lo único es que los sentimientos siempre te hacen creer que hay un pequeño SÍ que es posible. Y si podría pasar...lo das todo porque pase. Gran error. Pero cuánta intensidad. El que decide si vale la pena o no...somos nosotros mismos...a mí, de momento, me ha valido.
Me he enamorado cinco veces en mi vida. Pueden parecer muchas. Pero no lo son. No con todos ellos he tenido el tipo de relación que me hubiera gustado tener. La primera vez me enamoré perdidamente y me hicieron mucho daño (caso típico), la segunda me enamoré apasionadamente y jugaron conmigo (caso aún más típico), la tercera me enamoré profundamente y no fui correspondida (caso odioso, doloroso e insoportable donde los haya), la cuarta me enamoré mágicamente y viví una historia de amor de película, que como era de esperar...acabó con un final de película (resulta que, por desgracia, me tocó una del género drama). La última vez fue hace unos meses. Me enamoré y volvieron a no corresponderme. En todas las historias he sido una persona diferente. Por supuesto yo, Alba, pero cada persona potenciaba ciertos rasgos de mi personalidad. Algunos despertaron lo mejor de mí y otros lo peor. No me arrepiento de nada. Todo lo contrario. A veces pienso si alguno de los más recientes volviera a por mí. Supongo que ese es el tipo de amor que todos queremos. No suele pasar...pero ¿sabéis qué? Mi mejor amiga y mi mejor amigo se casaron hace un par de días...y SÍ pasa. No tengo la menor duda.
EL AMOR OBJETIVO
Hace un tiempo me dieron un consejo. Me dijeron que me basara única y exclusivamente en los hechos que conocía. Es lo que se llama el amor objetivo. Muchas veces...cuando recibimos un mensaje de alguien, una palabra, una mirada...nuestra mente se pone a trabajar de inmediato. "Yo creo que siente algo por mí porque sino no me habría mirado así", "Me ha escrito un mensaje porque piensa que estoy enfadada", "Él es así, yo le entiendo, es que le cuesta mucho expresar sus sentimientos"....madre mía. Qué cantidad de cosas nos inventamos. Eso hace que muchas veces confundamos amar a alguien con obsesionarse por alguien. El amor tiene que ser algo que fluye naturalmente. No podemos forzar a la otra persona para que nos quiera. No podemos esperar que suceda algo que no sucede. Cuando hay amor...a muerte a por él...pero cuando no lo hay...retírate a tiempo. Al principio sólo te sientes vacío...pero cuánto más vacía tienes la cabeza...más espacio hay para llenarla de sueños. Por cierto...hay algo que no os he dicho....aún no he sido capaz de aplicar el consejo...ni una sola vez. Hablando de sentimientos...la objetividad no existe. Sólo hay aprender a vivir con ello.
CONCLUSIÓN
En un par de días me voy a Polonia. Mi hermano...MI HERMANO se casa el próximo 26 de julio. Por eso pienso tanto en el amor últimamente. Cuando ves como el amor funciona en otras parejas...echas de menos que te suceda a ti; y esa sensación es difícil de controlar. Me he preguntado muchas veces el ¿por qué a mí no me pasa? pero la verdad es que disfruto de mi vida todo lo que puedo. Es inevitable que haya días en los que lo darías todo por amor; días en los que me iría a dar la vuelta al mundo, días de melancolía y nostalgia. Pero también hay días maravillosos, dinámicos, divertidos, al límite, intensos, surrealistas, tranquilos, relajados y normales. Días de todos los colores. Y no se pueden dejar de disfrutar sólo por pensar que no tenemos el amor que deseamos. Cuando no se tiene sólo hay que vivir y ser sincero con uno mismo sabiendo que aunque sea difícil, (que lo será) vendrá.
Luego están los que tienen amor pero no con su pareja. Hay personas que aman la vida y sus circunstancias...pero han dejado de amar a su pareja...y eso, también es muy complicado. Cada persona tiene su proceso y todos tardaran más o menos en darse cuenta. Es horrible tener que hacer daño a alguien...y también es horrible que te lo hagan a ti; pero si lo pensáis bien, esa es la única forma de encontrar una relación de verdad. No le mientas. No te mientas. No hay más.
Cuando algo no funciona...alargar la agonía es una tontería que lo único que está consiguiendo es quitarnos tiempo para cuando llegue el amor de verdad. Seguir en una relación por pena, comodidad, cariño o miedo a la soledad no es la solución. Para ser feliz...hay que luchar por la felicidad. No creer que nos va a llegar solita. Esa es la única clave que funciona en el amor. No dejar de luchar. Ni cuando se tiene una relación, ni cuando no se tiene. Aprender de uno mismo cada día; amarse uno mismo tanto como amaría a su pareja; aceptar su propia situación, personalidad y relaciones; arriesgarse; expresarse; sentirse libre y feliz. Recordad que durmáis solos o acompañados....con quien os vais a dormir TODAS las noches de vuestra vida...es con vuestra cabeza. Y si en ella no tenéis la transparencia y sinceridad necesaria...si no conseguís estar en paz...no podréis dormir. Sed felices. Se puede. Siempre se puede ;)