GENTE FELIZ

jueves, 16 de agosto de 2012

LA LOCURA DEL INCIVISMO

Os tengo que contar lo que acabo de vivir. Y lo tengo que contar porque ha pasado hace escasos treinta minutos y aún lo mantengo fresco y real en mi mente...y esa es la única forma de contar los hechos que acabo de presenciar con la misma intensidad con la que he sentido yo al vivirlo. Vergüenza, impotencia, toda a la vez. Voy a intentar aparcar todo lo que siento para poder explicar lo que ha pasado. Volvía de dar una maravillosa vuelta en moto con mi hermanito pequeño. Volvíamos relajados después de haber disfrutado de la belleza de Mallorca y sus encantos accesibles y totalmente gratis. Pero mi día maravilloso se ha truncado. Al salir de la autopista por la salida de Son Hugo hemos visto dos coches parados. Al parecer estaban discutiendo. La primera reacción de mi hermanito pequeño ha sido pasar de largo, pero nos hemos parado detrás del coche; sólo así hemos podido ser testigos de lo que ocurría. 

PRIMERA REGLA DEL BUEN CIUDADANO

Nunca pases de largo si ves una situación de tensión. Por supuesto, no te metas. Meterse en líos no es agradable para nadie y ante todo tienes que velar por tu seguridad y por la de las personas que van contigo; PERO a una cierta distancia y como testigo eres mucho más válido que si te vas. Si la situación se encrudece...sea cual sea la forma...ahí cada uno sentirá en su interior si entra a evitar el conflicto, o no. Todo es respetable. Todo...menos hacer la vista gorda. Por favor. Hay muchas cosas en juego. 

Un hombre joven, de unos treinta y pico, increpaba a un conductor que permanecía dentro de su coche.  Lo hacía a través de la ventanilla. Una vez parados detrás de ellos he escuchado sus gritos.

- ¡¡Mi mujer está embarazada maldito cabrón!! ¡¡¡Está embarazada!!! ¿¿Te enteras???? 

Estaba furioso. Furioso es poco. Estaba fuera de sí. Por un momento he pensado que el conductor les había dado un golpe al coche y el que gritaba lo hacía por esa rabia y miedo irracional que sientes cuando han podido hacer daño a lo que más quieres del mundo. Lo entendía. Pero algo no me cuadraba. Tal vez fuera esa forma del treintañero de gritar y aporrear el coche. Tal vez simplemente el instinto. Mi hermano pequeño volvía a hacer ademán de irse; también le entendía...pero lo paré con la mano. Sabía que no debíamos movernos de allí. El joven no paraba de chillar. De insultar. De amenazar. Repetía y repetía sin cesar que esperaba un hijo en el vientre de su mujer. 

- Como pierda a mi hijo....te mato. 

Dicho esto, metió las manos por la ventanilla del coche y empezó a zarandear al conductor. Le asestó un puñetazo. Le asestó varios más. Se alejaba del coche haciendo ademán de irse y volvía aún más envenenado por su propia rabia y violencia. No lo pensé ni un minuto. Decidí llamar a la Policía pero los móviles estaban dentro de la moto y si nos bajábamos la situación entonces podría cambiar si llamábamos la atención del energúmeno y nos metíamos en un lío. Al mirar al frente descubrí un coche de Policía Nacional que milagrosamente aparcaba en Son Hugo. Al ver el coche, el treintañero se metió en el suyo sin dejar de gritar y arrancó violentamente. Mi terrible sorpresa fue aún más sórdida cuando me acerqué al conductor y descubrí a la víctima de la agresión. 
Tiene 76 años. 76, sí, habéis leído bien. Un señor mayor que ha sido ATS toda su vida. Andrés Adrover. Es calvo, lleva unas gafitas redondas y tenía hematomas y sangre en el lado izquierdo de su cara. 
Advertir esas heridas hizo crecer aún más en mí la impotencia por lo que había visto. 

Hablábamos con la Policía. El señor contaba su verdad. En la autopista el treintañero le había cerrado. Y el señor mayor, Andrés, también le había cerrado a él. El típico cruce que nos hace perder las formas a todos cuando vamos dentro del coche. Pero no tanto como para agredir a una persona. Ni siquiera se habían rozado. No habían golpeado los coches sino que el joven le pasó en la salida de Son Hugo para frenar y pararse justo delante de él. Luego se bajó y ocurrió lo que os acabo de contar. La Policía preguntaba por la matrícula. Andrés no se había fijado. Decía que no pasaba nada y que estaba bien. Pero yo sólo veía la gotita de sangre que le salía de su piel ajada por los años. Enfermaba de indignación por momentos. Mi hermanito pequeño tampoco se había fijado en la matrícula. Pero yo sí. 1395GTV. Ya no se me olvida. He dado una descripción a la Policía y los datos del coche. Un Fiat 500 negro. 

SEGUNDA REGLA DEL CIUDADANO: SÉ INTELIGENTE. Y JUSTO 

Hay detalles que pueden salvar una vida. Por desgracia sé que hay agresiones bastante más fuertes de las que he visto hoy. Pero me ha bastado. Me basta para saber que no podemos permitir ser testigos pasivos de algo así. Memoricé la matrícula casi sin proponérmelo. Sea por lo que fuera. Y debemos ser conscientes de lo importante que es. Ser justos e inteligentes para ayudar a las demás personas. Civismo. Convivencia. Humanidad. Yo sólo pienso en una cosa. Si algún día soy yo la que está recibiendo puñetazos en un coche....espero que la persona que lo vea llame a la Policía o me ayude de la forma que considere. Ojalá lo haga. Pero por desgracia a veces no es así. ¿Cuántos casos hay de atropellos y darse a la fuga? ¿De negar el deber de auxilio? No puedo comprenderlo. No puedo entender como el miedo o la locura momentánea pueden obligarte a dejar a otra persona herida tirada en  la carretera. Voy a contar algo de lo que nunca hablo. Algo que no sé porqué he recordado hoy. 
Cuando tenía 15 años murió un amigo mío del grupo. Murió en un accidente de moto. Un coche pegó un frenazo y paró justo frente a él. Dani no pudo frenar. Se clavó el parachoques en el estómago. Y cayó. El conductor se bajó del coche y dijo: 

- Voy a aparcar y vuelvo en 5 minutos. 

No volvió. Dani sufrió un paro cardíaco y lo remontó. La ambulancia llegó demasiados minutos después. De camino a la ambulancia sufrió otro. Y perdió la vida. Aún le recuerdo. Fue una persona maravillosa y el conductor que se dio a la fuga alguien a quien no perdonaré nunca. No se ha vuelto a saber nada de él. Nunca se encontró al maldito conductor. Al cabo del tiempo cerraron el caso. 
Ojalá alguien hubiera podido hacer algo por él. 
Por eso, sé que es de vital importancia que nos queramos y nos respetemos los unos a los otros. Que pensemos que podríamos ser nosotros mismos; nuestro abuelo, nuestro hermano, nuestro hijo, nuestra pareja...a todos nos gustaría esa mano extendida. Para algún día cogerse a ella tienes que haber extendido la tuya antes. 

Andrés no quiere denunciar. No entiendo muy bien el porqué. Me he pasado media hora en el parking de Son Hugo explicándole porque es tan importante que una agresión de este tipo no quede impune. No es justo que un tío piense que puede cabrearse y dar dos ostias a alguien sólo por el mero hecho de ejercer su ira. Es inadmisible. Pero Andrés tiene 76 años y no quiere líos. No quiere temas de juzgados ni médicos ni policías. Le he pedido que fuera al médico por mí. Sabía que no lo había hecho. Por eso también me quedé con su número de teléfono. En cuanto he llegado a casa le he llamado. He hablado con su mujer, Antonia, y tras media hora de conversación estábamos completamente de acuerdo. Lo van a denunciar. Y me alegro. Testificaré lo que haga falta. Porque es el único camino para aportar mi granito de arena a esta sociedad. Porque podría olvidarlo y no preocuparme. Porque podría no escribir sobre ello. Pero compartir esto con vosotros es mi aportación al civismo. Como dice mi buena amiga Estela, hay que devolverle a la vida todo lo que te da. Entender y respetar a los demás; protegernos y comunicarnos, ser sinceros y felices. El camino no es tan difícil. A veces nos gusta parecer enfadados con el mundo. Bordes y negativos. Ariscos. Estresados. Preocupados. Frustrados. Tristes. 
Puedes alargar eso tanto como quieras. Tanto como quieras hacerte daño. Puedes vivir así eternamente. Pero, quizás, un día; seas tú el conductor al que están golpeando; y el que está detrás, un enfadado con el mundo cegado por sentimientos negativos que hace la vista gorda a la paliza que te están dando. 
Aún de algo trágico y horroroso puedes aportar o aprender algo positivo. Tú eres quien cambia la actitud. Tú eres quien transforma el odio en amor. Tú decides si vas a cabrearte tanto con tu vida que no vuelva a dirigirte la palabra. 

CONCLUSIÓN 

Ser feliz es un deber del ser humano. Sólo cuando estamos bien con nosotros mismos podemos percibir las cosas que pueden hacer felices a los demás. Cuando te sientes bien, haces sentir bien. En la situación que sea. Me recuerdo a mí misma perdiendo los nervios en más de una ocasión. Aún no controlo mi carácter. Es posible que hoy sí me sienta bien por haber sido capaz de pensar en alguien más que no fuera yo. Pero me queda mucho por aprender. A mí y a todos. Por eso es tan importante ser consciente de la fragilidad del ser humano. Del: "cualquier día te puede tocar a ti". Y del: "no hagas al prójimo lo que no te gustaría que te hicieran a ti". 

Si no sonríes a las demás personas; las demás personas no te sonreirán. Sed felices. ;))

P.D: Echo de menos a mi hado madrino. Estará de vacaciones. Si me lee sabe que sigo siendo feliz. ;)))

sábado, 7 de julio de 2012

HABLAR DE AMOR...SI ES QUE SE PUEDE HABLAR DE ÉL...

Esta entrada he tenido que pensármela bastante...disculpad la tardanza...pero no me gusta escribir palabras que no sienta de verdad...y queráis o no...qué difícil es hablar de amor. 
Supongo que porque el amor no es lo mismo para todos...o sí, pero no se vive de la misma forma...es confuso, abstracto y disperso...con demasiados elementos emocionales y racionales al mismo tiempo. Una locura cuerda. Todo y nada. Eso es amor. 
Hoy he decidido enfrentarme al tema que creo que a todos nos cuesta más afrontar. Y hoy es 7 del 7...mi número mágico...así que no creo que exista momento mejor...de hecho, si os fijáis...cualquier momento se vuelve perfecto cuando hablas de amor. El amor es un sentimiento tan complicado y sencillo a la vez, que necesita de nuestros cinco sentidos...y cuando tú no lo tienes...es más fácil observar como es el amor en los demás. Este verano estoy rodeada de amor; cuando acabe el verano habré vivido dos de las bodas más importantes de mi vida; una de ellas ya ha ocurrido...a la otra le quedan días. Es una sensación maravillosa. Mi mejor amiga se casó con mi mejor amigo el pasado 16 de junio...nunca podré describiros esa sensación. Ser feliz por el mero hecho de ver felices a dos de las personas que más quieres en este mundo....vivirlo con ellos, compartirlo con ellos...permitirse ser partícipe de ese amor que ellos comparten...sin duda, uno de los mejores días de mi vida. Verles a ellos me hizo pensar. Su amor es de esos que envidias. Llevan más de diez años juntos y están igual de enamorados que siempre. Pero lo mejor de todo es que son amigos. Su complicidad en ese aspecto es mágica. Y creo que sin eso es muy difícil tener una relación de verdad. A veces confundimos el amor con la pasión; a veces sólo identificamos ese sentimiento desgarrador y auténtico creyendo que puede funcionar sin nada más. Pero no es así. Si al amor no se le viste con todas las demás prendas necesarias para apoyarlo...acaba desapareciendo. Con los años he aprendido que ya no se puede sólo buscar la química maravillosa del inicio; esa atracción inexplicable que todos sentimos alguna vez por alguien; hay que buscar y encontrar otras cosas...el problema llega cuando....se tienen las otras cosas...pero lo que falta precisamente es esa química maravillosa del inicio....y sin eso...sin eso ¿es realmente amor? La verdad es que nunca he tenido la suerte de comprobarlo. Pero si os hablo con el corazón. No creo. 

EJEMPLOS DE AMOR DE PELI QUE NO LLEGAN A BUEN PUERTO

Como nos gusta inventarnos nuestras propias historias de amor. Como nos gusta sacar conclusiones precipitadas, ilusionarnos, imaginar lo que siente la otra persona...expectativas. Eso sí que nos gusta. Las expectativas hacen que creas que hay cosas donde no las hay. Es difícil controlar la dosis exacta de sentimiento. A veces queremos demasiado, a veces queremos poco, a veces queremos mal...y sólo a veces, unas pocas, queremos bien. Todas las historias que nos han hecho sentir de esa forma, que nos han desgarrado el corazón tanto de placer como de frustración, que nos han acompañado noches sin dormir, que nos han hecho vibrar de intensidad y morir de aburrimiento..; en todas ellas...en todas las que hubo amor, ese amor con su dosis perfecta de cordura y locura...todas esas; nunca se van. Son nuestro recurso cuando el presente no funciona. Volver a ellas es tan fácil como recordar lo que creemos que SÍ es amor. Como si todo lo que fuera a pasar después de ese momento tuviera que ser mentira. Esos amores nos marcan para siempre. Y a medida que pasa el tiempo...sólo pueden pasar dos cosas. La primera y más sana: olvidar, superar y dejar desaparecer esos sentimientos hacia la otra persona. Esa es la difícil. La segunda y más recurrida: creer que esos amores pueden volver en algún momento de tu vida porque siempre dejan algo inacabado. No soporto que pase eso. No es justo que haya personas que decidan desaparecer de tu vida sin darte explicaciones. Y que encima se hayan ido dejándote algo por decir... Lo hacen a propósito. Consiguen que tu vida se tambalee sólo con una aparición. Y es que, sin lugar a dudas, para conseguir olvidar los sentimientos hacia alguien; lo mejor es  aprender a cerrar el capítulo. Llegar a entender que un NO, es un NO y que si no puede ser...no puede ser....permite pasar página. Lo único es que los sentimientos siempre te hacen creer que hay un pequeño SÍ que es posible. Y si podría pasar...lo das todo porque pase. Gran error. Pero cuánta intensidad. El que decide si vale la pena o no...somos nosotros mismos...a mí, de momento, me ha valido. 
Me he enamorado cinco veces en mi vida. Pueden parecer muchas. Pero no lo son. No con todos ellos he tenido el tipo de relación que me hubiera gustado tener. La primera vez me enamoré perdidamente y me hicieron mucho daño (caso típico), la segunda me enamoré apasionadamente y jugaron conmigo (caso aún más típico), la tercera me enamoré profundamente y no fui correspondida (caso odioso, doloroso e insoportable donde los haya), la cuarta me enamoré mágicamente y viví una historia de amor de película, que como era de esperar...acabó con un final de película (resulta que, por desgracia, me tocó una del género drama). La última vez fue hace unos meses. Me enamoré y volvieron a no corresponderme. En todas las historias he sido una persona diferente. Por supuesto yo, Alba, pero cada persona potenciaba ciertos rasgos de mi personalidad. Algunos despertaron lo mejor de mí y otros lo peor. No me arrepiento de nada. Todo lo contrario. A veces pienso si alguno de los más recientes volviera a por mí. Supongo que ese es el tipo de amor que todos queremos. No suele pasar...pero ¿sabéis qué? Mi mejor amiga y mi mejor amigo se casaron hace un par de días...y SÍ pasa. No tengo la menor duda. 

EL AMOR OBJETIVO

Hace un tiempo me dieron un consejo. Me dijeron que me basara única y exclusivamente en los hechos que conocía. Es lo que se llama el amor objetivo. Muchas veces...cuando recibimos un mensaje de alguien, una palabra, una mirada...nuestra mente se pone a trabajar de inmediato. "Yo creo que siente algo por mí porque sino no me habría mirado así", "Me ha escrito un mensaje porque piensa que estoy enfadada", "Él es así, yo le entiendo, es que le cuesta mucho expresar sus sentimientos"....madre mía. Qué cantidad de cosas nos inventamos. Eso hace que muchas veces confundamos amar a alguien con obsesionarse por alguien. El amor tiene que ser algo que fluye naturalmente. No podemos forzar a la otra persona para que nos quiera. No podemos esperar que suceda algo que no sucede. Cuando hay amor...a muerte a por él...pero cuando no lo hay...retírate a tiempo. Al principio sólo te sientes vacío...pero cuánto más vacía tienes la cabeza...más espacio hay para llenarla de sueños. Por cierto...hay algo que no os he dicho....aún no he sido capaz de aplicar el consejo...ni una sola vez. Hablando de sentimientos...la objetividad no existe. Sólo hay aprender a vivir con ello. 

CONCLUSIÓN

En un par de días me voy a Polonia. Mi hermano...MI HERMANO se casa el próximo 26 de julio. Por eso pienso tanto en el amor últimamente. Cuando ves como el amor funciona en otras parejas...echas de menos que te suceda a ti; y esa sensación es difícil de controlar. Me he preguntado muchas veces el ¿por qué a mí no me pasa? pero la verdad es que disfruto de mi vida todo lo que puedo. Es inevitable que haya días en los que lo darías todo por amor; días en los que me iría a dar la vuelta al mundo, días de melancolía y nostalgia. Pero también hay días maravillosos, dinámicos, divertidos, al límite, intensos, surrealistas, tranquilos, relajados y normales. Días de todos los colores. Y no se pueden dejar de disfrutar sólo por pensar que no tenemos el amor que deseamos. Cuando no se tiene sólo hay que vivir y ser sincero con uno mismo sabiendo que aunque sea difícil, (que lo será) vendrá. 
Luego están los que tienen amor pero no con su pareja. Hay personas que aman la vida y sus circunstancias...pero han dejado de amar a su pareja...y eso, también es muy complicado. Cada persona tiene su proceso y todos tardaran más o menos en darse cuenta. Es horrible tener que hacer daño a alguien...y también es horrible que te lo hagan a ti; pero si lo pensáis bien, esa es la única forma de encontrar una relación de verdad. No le mientas. No te mientas. No hay más. 
Cuando algo no funciona...alargar la agonía es una tontería que lo único que está consiguiendo es quitarnos tiempo para cuando llegue el amor de verdad. Seguir en una relación por pena, comodidad, cariño o miedo a la soledad no es la solución. Para ser feliz...hay que luchar por la felicidad. No creer que nos va a llegar solita. Esa es la única clave que funciona en el amor. No dejar de luchar. Ni cuando se tiene una relación, ni cuando no se tiene. Aprender de uno mismo cada día; amarse uno mismo tanto como amaría a su pareja; aceptar su propia situación, personalidad y relaciones; arriesgarse; expresarse; sentirse libre y feliz. Recordad que durmáis solos o acompañados....con quien os vais a dormir TODAS las noches de vuestra vida...es con vuestra cabeza. Y si en ella no tenéis la transparencia y sinceridad necesaria...si no conseguís estar en paz...no podréis dormir. Sed felices. Se puede. Siempre se puede ;)

miércoles, 23 de mayo de 2012

CENICIENTA...DE CUENTO Y REALIDADES

¡Cómo han subido las visitas! Esto se lo debo a alguien...a alguien en especial y a nadie en particular...a todos. Al parecer, en tiempos de crisis, sentimos más avidez por la felicidad. O por lo menos a mí me pasa. Agarro cada momento feliz como si fuera el último. O incluso el primero. La mayoría de las veces, cuando creemos que no somos felices es, simplemente, porque dejamos que los momentos felices pasen desapercibidos. Pensad en ello...habrá millones de abejas en el mundo entero....¿de cual nos acordamos? De aquella que nos picó. Es inevitable. Una contra un millón...el millón de abejas que no te pica...pasa desapercibido...qué casualidad...pasa igual con la felicidad. 

NI CONTIGO, NI SIN TI; RUTINA

La rutina es como una pareja de la que ya no estás enamorada. La necesitas, te sientes cómodo y no te imaginas como sería tu vida sin ella...la respetas e intentas no alterarla...sigues en ella...pero ya no quieres seguir. Un ni contigo ni sin ti en toda regla. La rutina hace que parezcas estable y organizado. Me saca de quicio. 

El jueves me levanté a las 7 de la mañana para ir al trabajo en el rent a car...
El viernes me levanté a las 7 de la mañana para ir al trabajo en el rent a car...
El sábado me levanté a las 7 de la mañana para ir al trabajo en el rent a car...
El domingo me levanté a las 7 de la mañana para ir al trabajo en el rent a car...
El lunes............no, no, el lunes me dije...PARA
Me levanté a las 7 de la mañana igual; pero ya que todos los días son iguales...intento ser yo la que sea distinta. 

No hay más. Lo mejor de la rutina es que es científicamente imposible caer en ella. Sobretodo cuando te das cuenta de que siempre que tu seas diferente...la rutina nunca será rutina. 

LOS PELIGROS DE SER CENICIENTA

Si me lo permitís, esta parte la voy a dedicar. Al mismo al que mencionaré en el Pulitzer. Es lo que tiene trabajar en pleno centro de la ciudad, estar tan cerca de la gente y hablar con tantas personas cada día. He aprendido a disfrutar de todo lo que aprendo. Me gusta la ONG, me gusta informar a la gente, me gusta lo que hago. Pero es duro. Es difícil amar el periodismo por encima de todas las cosas y no poder ejercer mi profesión...lo echo de menos pero sólo estoy tomando energía para embarcarme en algo grande. Nunca he dejado de tener sueños. Ni de hacerlos realidad. Intentarlo es la única forma de hacerlo. Aunque de momento...aquí estoy. En la calle me ha pasado de todo. Ha habido socios que se han arrepentido de colaborar y han llamado a la central para decirles que YO les había dicho que sólo eran 12 euros al año (la colaboración es de 12 euros al mes) y que se sentían engañados...POR FAVOR...¿existe una forma peor de no querer aceptar que simplemente no quieres colaborar? 
En este trabajo he descubierto la hipocresía. Las excusas. La cantidad de mentiras que nos decimos unos a otros. De verdad que es un experimento sociológico brutal. Os lo aseguro. Un día después de que el socio en cuestión, mencionado antes, llamara a la ONG para decir eso y en cambio después intentara quedar conmigo escribiéndome mails y mensajes e insistiendo de nuevo en citarse conmigo aún sin recibir respuesta alguna por mi parte; imaginaos mi estado de ánimo. Pero no soy nada desconfiada. Siempre creo en las buenas intenciones de la gente. El problema es que algunos utilizan las buenas intenciones de los demás para nutrirse de lo que ellos no tienen. 
La gente es capaz de inventarse cualquier cosa para no decir "NO quiero colaborar". Es como si decirlo supusiera aceptar demasiadas cosas. Una vez paré a un chico que solamente me dijo "Soy racista e insolidario". Olé. Quizás su respuesta fuera un poco extremista pero dijo la verdad. Echo de menos la autenticidad. Por eso cuando me encuentro con trozos de verdad andantes no puedo dar más que las gracias. El día que lo conocí mi coordinadora me vigilaba de reojo para ver si no me topaba con otro socio ligón que quisiera sacar provecho de mi. Nada más lejos de la realidad. Fernando es un tío genial. Y eso que trabaja en un banco...Está casado y tiene una niña. Su mujer ya era socia de la ONG y ahora lo es él también. No sabéis cuanto agradecí tener una pequeña conversación inteligente; un respiro en medio de aquella tarde taaaan laaarga. Cuando me encuentro con personas así, me regalo cinco minutos de mi tiempo para recordar que en el mundo hay personas maravillosas de las que puedes aprender mucho. Y como decía al principio...la felicidad suele pasar desapercibida...sobretodo porque a veces, simplemente se dispersa en momentos...y hay que saber verlos, y buscarlos. Porque... ¿Si no le das importancia a las cosas positivas...a qué se la vas a dar...a las negativas? Sé que Fernando se la da a las positivas. Conocer a una buena persona hace que vuelvas a recuperar la confianza en la existencia de las buenas personas. De pasar a tu lado indiferente o mirarte con cara de agobio, a decir "buenas tardes" y sonreír sólo hay un paso. Lo maravilloso es que hay personas a las que les sale sin pensar. Por eso le dedico esta parte. 

CONCLUSIÓN

Me gusta ser Cenicienta. Así me llamaron el otro día. Es cierto. A veces soy demasiado inocente e ingenua...y a la vez espontánea e intensa. ¿Qué le vamos a hacer? Esta sociedad nos ha educado como princesas. Según los cuentos, nuestro objetivo vital es esperar a ser rescatadas por un apuesto caballero que derrote al dragón y nos salve...; por eso, sentimos tanto dolor cuando nos creamos expectativas. Los hombres por la absurda presión de dar la talla para "rescatarnos" cuando en realidad sólo queremos que se quiten la armadura. Las mujeres por exagerar cada pequeño detalle para idealizar y complacer a nuestro príncipe azul cuando en realidad ellos sólo quieren que seamos de verdad. Es paradójico. Pero en el fondo es sencillo...se puede ser princesa sin tonterías. Desde niños soñamos con los cuentos...y los cuentos se hacen realidad. Pero los escribe otra persona. En la vida...hay que aprender a ser la princesa, hay que aprender también a ser el caballero...e incluso a veces...hay que aprender a ser el dragón. Juegos malabares. Es la única forma de salir de la rutina. 


jueves, 10 de mayo de 2012

SABER VIVIR, NO ES UN PROGRAMA DE TELE

A veces se me olvida que aprendí a vivir hace mucho tiempo....que de hecho empecé a saber vivir cuando me di cuenta de que no tenía ni idea. El otro día aprendí algo importante...¿sabéis que? Que para aprender es imprescindible desaprender. Tengo demasiadas cosas en la cabeza; o tenía...sé que después de esto se esfumarán...eso es lo mejor de tener un blog. Me refugio aquí cuando no puedo más....me escondo detrás de las palabras...o incluso hago todo lo contrario, me defiendo con ellas y me recuerdo a mi misma que compartir sentimientos es la única forma de que prevalezca su existencia. Estoy demasiado filosófica...volveré a ser yo. El caso es que no he tenido la mejor temporada de mi vida...últimamente tengo la sensación de subir y bajar a un ritmo frenético...de sentirme feliz y frustrada al mismo tiempo; ansiosa y tranquila, desesperada y constante...es raro. Echo de menos ejercer mi profesión...y aunque me he castigado por ello durante un tiempo...ya no quiero hacerlo más. Y no es que quiera hablar de crisis...pero ya que estamos...os cuento lo que he aprendido de ella. 

FELICIDAD EN MOMENTOS DE CRISIS

No tengo ni para pipas. Y no es broma. Qué rabia que el dinero mueva el mundo. Qué rabia que todos quieran ser millonarios o famosos...¿sabéis que quiero ser yo? Sí, si lo sabéis...
FELIZ. Tendemos a creer que encontraremos la felicidad a la vuelta de la esquina en forma de trabajo, pareja o lotería...pero no tiene forma. Y lo he comprobado. Ya que no puedo ser periodista trabajo por las tardes en una ONG, captar socios se le llama, es decir, intentar que la gente colabore con 12 euros mensuales para erradicar el hambre, la muerte y crear un mundo más justo y digno....todo eso en medio de la calle y pidiendo números de cuenta...ni Tom Cruise en Misión Imposible....pero ¿sabéis que? Se consigue. La primera semana fue horrible. Horrible es poco. Lo pasé fatal. Me costó digerir las respuestas de la gente, me costó asimilar que tenía un trabajo diferente, me daba miedo pensar lo que pensaría la gente conocida de mí....ahora que me doy cuenta, ninguno de esos pensamientos tenía que ver con el exterior...todos partían de mí misma...de mi propia inseguridad e inestabilidad, y como he descubierto que salen de mí...también decido como echarlos. NO quiero pensamientos negativos, nunca los he querido, hacen que me olvide de lo maravillosa que es la vida cuando hace sol...y cuando no hace también. Ahora me divierto con la gente, disfruto, río, conozco gente rarísima y otra maravillosa, socios y no socios, simpáticos y amargados sin remedio. Es como vivir una radiografía de la sociedad en cuestión de minutos.  Los más ricos no quieren ni escucharnos....está comprobado que a mayor nivel de riqueza...menor empatía con aquellos que son pobres. Y eso no significa que haya gente con dinero absolutamente genial. Es una cuestión puramente mental. Cuánto más lejos de la realidad estás...más difícil es entenderla. 
El otro día me encontré con una mujer maravillosa, Carmen La Asturiana se llama. Hablamos de política, corrupción y motivación; de sonrisas y desgracias, fue un encuentro genial. Y ese día estaba falta de ánimos...de esos días en los que la neura se apodera de mí y sólo quiero marcharme. Pero cuando eres capaz de sonreír y valorar un encuentro fortuito en la calle con tanta intensidad....la enfermedad de la frustración desaparece. Porque vale la pena estar viva sólo por tener la sensación de la comisura derecha de tu boca elevándose sin poder evitarlo. Hoy he tenido otro de esos encuentros. Una mujer fantástica y luchadora que acababa de salir de un cáncer y estaba en paro. Hemos llorado. E incluso me ha regalado un abrazo. Dice que va a leer mi blog...eso espero. La vida nos pone las cosas difíciles...pero nosotros mismos somos el mando para cambiar al nivel fácil; a veces hay que dejar de sobrevivir para simplemente vivir. Y eso...sólo se consigue de la fuerza que desprenden las pequeñas cosas. ESO es felicidad. Felicidad en tiempos de crisis. 

SI LAS COSAS PUEDEN CONTIGO...TU TAMBIÉN PUEDES CON LAS COSAS

Es una batalla sin tregua. Me levanto a las 6:30 de la mañana...es la única forma de llegar puntual al trabajo...sí, también trabajo en un rent a car por las mañanas...cosas de la crisis. Desayuno en casa de mis padres y salgo pitando para Paguera siempre cinco minutos más tarde de lo previsto...de las 9:03 no bajo. Menos mal que los del curro entienden que vengo de Palma...y siempre me encuentro con el puñetero camión de San Miguel que va a 30km por hora....pero llego, siempre llego. Reparto coches con mi alemán oxidado y mezclo el inglés, el castellano y todo lo que se me ocurre. Meto llaves, saco llaves, relleno contratos y los paso a ordenador, discuto con un cliente, reviso la gasolina y vuelta al mostrador. Me lo paso bien. Quien no se consuela es porque no quiere. La verdad es que me gusta el trabajo. Aunque sean 6 días a la semana y nunca libre los sábados y los domingos...estoy aprendiendo a disfrutar...tengo la sensación de que los días son más largos. Y ya sé que es verano. Pero no es sólo por eso. Ahora me levanto y disfruto de pensar en la cantidad de cosas que me va a dar tiempo hacer ese día....y me sorprendo a mí misma cuando al llegar la noche he conseguido hacerlo todo. Es como un reto diario. ¿Qué le vamos a hacer? Siempre me ha gustado poder con las cosas que me pueden. 

LA CURA

Lo siento. Esto no se cura. Esto siempre sube y baja. Es inevitable. Es imposible buscar la felicidad en la estabilidad cuando la vida es inestable por inercia. Piénsalo dos veces. Mantener la cordura en este mundo es una locura. Cierran hospitales...el Joan March y el General...entendedme...tenia que decirlo. Me parece desproporcionado e injusto. La segunda noche fui con la tele a grabar la noticia. Hablé con ellos, estuve en el hospital...corren los rumores de que se va a vender para construir un agroturismo...pero claro...sólo son rumores. Mientras tanto...ellos siguen con la lucha y cada vez nos recortan más derechos. Es sólo una reflexión...y que conste que para nada soy anti-recortes porque estoy de acuerdo en que son necesarios...pero...¿y los coches oficiales? ¿y los privilegios políticos? ¿y el dinero para la financiación de los partidos? ¿y el senado? ¿Seguro que sólo quedaba espacio para recortar en subvenciones, sanidad, seguridad social, educación......? Ahí lo dejo. 
En fin, lo que quería decir es que con este panorama a todos nos entran ganas de rendirnos. A todos. A mí, todos los días. Pero siempre hay algo que no me deja. Y es precisamente que soy feliz. Y si no lo era...me doy cuenta justo cuando recuerdo que la cura soy yo. 
Me siento mucho mejor. tengo ganas de levantarme por las mañanas y a la vez de acostarme por las noches. Supongo que he encontrado el equilibrio. Al final todo consiste en eso; en sostener dos cabos de una cuerda que tensan hacia lados opuestos. Tengo ganas de relajar los brazos. Duelen. Pero sé que si suelto la cuerda todo el esfuerzo habrá sido en vano. Si suelto la cuerda pierdo el trabajo, me siento sola, dejo de escribir, hablo menos...(algunos pensará que eso es bueno ;)..., la vida se oscurece, pienso demasiado...no concibo la idea de rendirme. No pienso soltar por nada del mundo. La cuerda simboliza todo aquello que nos estira hacia un lado y hacia otro: las responsabilidades, los deberes, las deudas, los obstáculos, los sentimientos negativos... A veces creo que de tanto estirar se me van a romper los brazos...pero visto que no puedo dejar de estar en tensión con mi cuerpo....he aprendido a relajar la mente. Esa es la única cura que se me ocurre. Que seáis felices. 

lunes, 19 de marzo de 2012

CUANDO TE FALTA DE TODO

HOY se me ha ido de las manos. La realidad ha venido y me ha dado con la puerta en las narices. Y justo cuando creía que podía controlarlo....perdí el control. HOY se me ha ido de las manos precisamente por darme cuenta de que no sólo se me ha ido de las manos el día de hoy. Si os digo la verdad, se me ha ido de las manos todo lo que creía que tenía. O pensaba. O quizás lo que piensas forme parte de ti siempre aunque no lo veas. ¿Puede escribir alguien un blog sobre felicidad cuando no es feliz? No sé si se puede. Pero lo estoy intentando. Y a lo mejor lo estoy intentando porque sigo pensando que la infelicidad es el primer paso para volver a la felicidad. Tocar fondo para volver a subir. Quizás estas reflexiones que comencé para compartir mi felicidad con los demás sean también una terapia para mí. La forma de volver a encontrar lo que perdí. Porque todos nos perdemos en algún momento, hasta los que hablamos siempre de felicidad y optimismo.

En primer lugar HOY tengo que pedir perdón. A unas cuantas personas, de hecho. A mucha de la gente que está a mi lado y se ha visto afectada por mi estado de ánimo. A todas esas personas a las que he hablado con prepotencia, con ansiedad, con nerviosismo y con mala leche. Sé que la mayoría de ellos me conocen y saben que no lo he hecho a propósito y que me hubiera cortado una mano o la lengua antes que hacer daño a alguien que quiero, y todos entienden que a veces es inevitable. Todos siguen ahí a pesar de las patadas en la boca que han recibido. Todos. Y cuánto más me apoyaba el mundo...más enfadada estaba yo...y no con el mundo, sino conmigo misma. He pasado una gran parte de mi vida quejándome de no recibir todo lo que yo daba, superando todo tipo de situaciones dolorosas alegando que prefiero los sentimientos positivos a los negativos...y ahora...no encuentro todo lo que he sido. O todo lo que soy. Puede que os haya pasado alguna vez. Por ahí lo llaman crisis existencial, depre o estar de bajón. Yo lo llamo estupidez. Qué estúpida he sido. Y qué difícil es dejar de serlo.

CONTROLAR LAS EMOCIONES

Mi primer error...la ansiedad. La ansiedad es una enfermedad moderna y dañina. Tóxica y destructiva. La ansiedad hace que dejes de controlar tus emociones, o mejor dicho, la ansiedad provoca que las emociones te controlen a ti. Llevo meses perdiendo los nervios por cualquier cosa. Despotricando a diestro y siniestro. Y quiero parar. Por eso escribo hoy.

Mi segundo error...confundir ser visceral con irracional. El mundo nos divide, a muy grosso modo, en dos tipos de personas: los de razón y los de corazón. Todos tenemos las dos partes y todos sabemos usarlas. Es sólo que durante este balanceo, unos se sienten más cómodos en un lado y otros en el otro. Sí, ya sabéis que yo soy puro corazón, pura intensidad y visceralidad...y no quiero cambiar eso porque me gusta mi forma de sentir pero no puedo justificar todas mis acciones por esa intensidad. Y ya me he dado cuenta de que no puedo ser irracional porque crea que soy visceral. Todos somos conscientes de que las emociones pueden desbordarse como un río, en el momento más inesperado: cuando la tormenta es demasiado fuerte o cuando los bordes que condensan la fuerza del agua no están bien construidos. A veces es imposible evitarlo...pero cuando te desbordas una vez...debes aprovechar el error para no volver a cometerlo. Se puede pensar, se puede sentir, se puede sentir y pensar...lo que no se puede es sentir sin pensar.

Mi tercer error...olvidar que soy feliz. El más grave. Puedo decirlo y llenarme la boca. Puedo gritar a los cuatro vientos que estoy bien y que nada va a hacer cambiar mi optimismo, pero miento. Esta vez, he olvidado que soy feliz. Lo he olvidado...pero no he dejado de serlo. Y olvidarse de eso provoca algo peor: construir una infelicidad que no tienes. Eso me ha pasado.  Ahora mismo casi todo en lo que creo falla, mi situación personal no es la que desearía, mi situación laboral es la peor que he vivido desde que tengo edad de trabajar...y sí, ya sé que muchos de vosotros estáis igual, estamos igual. Y todas estas fases tienen una clave básica e insustituible...no olvidarte de que eres feliz. Hace unos meses no me hacía feliz el dinero ni una pareja, hace unos meses era feliz con la luz del sol, con las risas con los amigos, con el abrazo de mi familia...y todas esas cosas...aún las tengo. Las tengo y las olvido. Las tengo y las castigo por mi propio error. Castigo al mundo por no haber querido entender que la felicidad es una actitud y no un estado. Y no quiero volver a cometer ese error.

CONCLUSIÓN

A algunos, esto os puede parecer una estupidez o que hablo demasiado de mi vida o que digo cosas sin sentido o que sé yo. Lo sé, pero este blog nació con la idea de repartir felicidad...a veces a los demás y a veces a mí misma...y hoy con estas palabras...me he dado un poco de felicidad a mi, he recordado cuánto me gusta escribir y compartir las cosas que siento. He recordado cuánto me llena recordar que soy feliz. Y cuando esa felicidad se distorsione por las circunstancias de nuestro mundo...hay que luchar. Enfrentarse con fuerza y no parar. Aceptar la realidad y fluir con la vida. Nadar en contra no sirve absolutamente para nada. No hay opción. La única opción es seguir. La única opción es cambiar. Cambiar todo aquello que esconde el verdadero sentido de estar en esta vida. Y sigo viva, así que no queda otra que disfrutar de cada puto minuto que se me ha concedido. Y vosotros también estáis vivos...así que si esto sirve de algo...sólo os diré una cosa...y no me quedaré sólo en palabras...lo haré también con hechos...pero quiero que esto quede para la posteridad y nos ayude a todos a tener clara una sola cosa....aún cuando te falta de TODO...no hay NADA que te impida seguir siendo feliz.

miércoles, 19 de octubre de 2011

UN CONSEJO...PONLO TODO PATAS ARRIBA.

Antes decía que escribía mejor cuando estaba triste, deprimida o muy enfadada...las palabras tenían más garra, más pasión, más verdad...ahora creo que simplemente eran palabras más jóvenes, escritas en otra edad y otra fase, otro período...qué difícil es a veces entender eso. La transformación. En múltiples aspectos: de tener pareja a ser soltero, de tener trabajo a perderlo, de sentirse guapo a feo...y como esas, miles. Las vivimos constantemente; y una de las mayores causas de la infelicidad es precisamente no entender esa transformación. Y no se trata de no querer cambiar...eso no es un problema, queremos y no queremos cosas diez billones de veces al día; el problema no está ahí...peor que no querer cambiar es no querer aceptar que ese cambio ya se ha producido. ¿Y a qué viene esto? A la gran frase del mes....

DEJA DE SER QUIEN ERAS Y TRANSFÓRMATE EN QUIEN ERES

Léela dos veces. O tres. Es fantástica. La leí en el facebook de alguien y creo que define a la perfección como me he sentido en este tiempo sin escribir ni aparecer por el blog. De repente me dio miedo todo. Escribir sobre una cosa u otra, que no gustara, que no supiera, que no fuera capaz...
Quería escribir como siempre, sin pensar, fácil, de corazón...
En el fondo no entiendo porqué algunas de mis actitudes personales más arraigadas están cambiando; y no digo para mal porque algunas negativas están desapareciendo y otras positivas simplemente se están puliendo...pero...¿estoy dejando de ser yo? Y así dándole vueltas a esa idea caí en el insomnio...cuatro días sin dormir sientan mal a cualquiera...y como os cuento yo en ese estado que tenéis que ser felices?? Anda ya!!!

Una vez superado el insomnio llegó mi querida amiga soledad...ya estamos...que si voy a encontrar pareja, que si no, que si me apetece, que si no lo tengo claro, que si porque eso no me pasa a mí, que si me afecta o no me afecta, que si la vida sexual va ligada a la emocional, que qué miedo empezar otra vez de cero, que si que pocas ganas de enamorarme, que si uffff muero por estarlo...y venga contradicciones...en el fondo la espiral estúpida esa en la que nos metemos de vez en cuando...no tiene ninguna explicación lógica...pero siempre me hace reír cuando la recuerdo después de haber conseguido salir de esa cascada de pensamientos inoportunos. Vuelvo al tema...de repente sale el sol, te pones guapa, ligas y todo vuelve a ser de color de rosa...así es la vida...al final recuperas seguridad. En ti mismo. En el "ti mismo" que está actuando ahora mismo en este momento de tu vida...que a veces no se parece del todo a ti...pero no hay duda. Eres tu. Siempre tu. Siempre yo. Ya duermo bien de nuevo.

PONLO TODO PATAS ARRIBAS...

Y además al pie de la letra. Esta semana he dormido entre papeles, muebles y trastos...no podía más. Y parece mentira...pero os juro que es cierto: ordenas tu casa...ordenas tu mente...y hasta tu vida.
Es un proceso útil como pocos. Me he pasado estos días haciendo TODO lo que tenía pendiente en casa desde hace...mentiría si os dijera meses...años!!! Para que os hagáis una idea: un año y medio sin arreglar la televisión, un año sin teléfono fijo porque se había quedado con el PUK, documentos oficiales repartidos por toda la casa...cosillas de esas que a todos se nos olvidan vamos...(ya sé que a mi más...!!!). HE DISFRUTADO!!!!!! He trasteado por cada rincón de mi casa, cada papel, cada libro, cada objeto; he tirado la mitad de las cosas, he descubierto tesoros de valor incalculable y lo he dejado todo limpito como una patena...nueva casa...nueva vida. Y ahí no ha quedado la cosa. Y esto que voy a decir es más que estúpido...pero...mi proceso de transformación a la madurez ha culminado con...MI GATO LUCAS.  Sí. Tengo un gato. Un gatito. Blanco, precioso y pequeñito. Un bebé. Lucas. Hace años que quiero hacerlo y no me había sentido capaz...pero es lo bueno de aceptar que soy la Alba de ahora...soy mucho más responsable que hace un año. No me lo creo ni yo...(y el belén sigue puesto...(broma para los familiares...jiji) pero así están las cosas!!! Y chicos...chicas...de repente, cuando son la una y media de la mañana y estás jugando con tu gato por toda la casa...tu lindo gatito que ha mordisqueado "un poco" el cable del cargador del Iphone..., tu gato que has observado con pura alegría como comía en sus cuencos nuevos y se acostaba en su camita...en eso que has preparado TU!!! Y te ríes pensando en que va a pasar mañana, si hará sol, si el trabajo irá bien, si discutirás o te reíras...y da igual...porque cuando aceptas y sientes como son las cosas...todo vuelve a su lugar. Empiezo a tener el poder de controlar la situación...y eso, es fantástico. Otro regalo más de la vida. No puedo estar más agradecida. Ser feliz es algo genial porque te permite aprender lecciones llorando y sonriendo a la vez; aprendes de todo, lo sufres todo, lo disfrutas todo...la intensidad sigue...pero ahora puedo modular la potencia. Ya soy quien soy.

jueves, 8 de septiembre de 2011

VOLVER A LA VIDA...

Sé que algunos de vosotros habéis estado muy preocupados por mí. Gracias. Los que me conocéis sabéis perfectamente que mi estado de inactividad en el Facebook tenía alguna explicación. Y la verdad es que hasta hoy no he conseguido sentir las ganas suficientes como para volver a sentirme como una persona normal. Hace exactamente una semana perdí a alguien muy especial para mí, no quiero hablar de quien era él por respeto a su familia y a él mismo; sólo diré que el vacío que ha dejado es inmenso, que me ha recordado un millón de cosas que me pasaron hace unos años y que a pesar de sufrir mucho, me hicieron la persona que soy. Perderle ha sido tan de repente que me ha descuadrado por completo...supongo que como a todos cuando la muerte nos sorprende. A veces hasta da miedo volver a ser feliz...no vaya a ser que cuanto más alto estés, la ostia que te pegues sea aún más fuerte...Su vida no fue nunca un camino de rosas; fue dificil, complicada y, a veces, hasta retorcida. Y aún así irradiaba una luz interior que nos hacía quererle con locura. Tenía fuerza y personalidad, carácter y determinación, carisma, magia y encanto; humanidad, belleza y fragilidad. Era un millón de cosas. Un día antes de su muerte, estuve con él. Estaba triste y tenía miedo. Le prometí que escribiría en mi blog sobre ello...y pensaba hacerlo...hasta que le perdí...pero no quiero dejar incumplida esa promesa así que en honor a él, mi artículo de hoy en el blog va sobre el MIEDO, la MUERTE, las GANAS de vivir y VOLVER a la vida. Para ti, con todo mi amor.

MIEDOS QUE PARALIZAN, MIEDOS QUE ACTIVAN

Tenía miedo. Me lo decía. Me decía que tenía miedo a no conseguir cambiar, a no ser suficiente, a no colmar las expectativas, a no devolverle a su familia todo el amor que había recibido, a no conseguirlo, a fracasar, a no ser capaz...él, como todos nosotros, tenía miedo de muchas cosas. Igual que yo. Si me paro a pensarlo tengo miedo a un montón de cosas. Recuerdo que le dije que el miedo no podía paralizarlo, que debía utilizarlo en su propio beneficio...que debía preguntarse ¿miedo a qué? ¿miedo por qué? ¿y de qué me sirve? El miedo nunca sirve de nada a no ser que sepas utilizarlo; y eso sólo se aprende con el tiempo.
Era increible la capacidad de recuperación que siempre ha tenido, de un momento a otro dejaba de tener miedo y empezaba a creer en él mismo. Me llenaba de vida y me hacía sentir bien. Me recordaba que incluso en las peores situaciones de esta vida...hay alguna luz, una pequeña, mínima, que nos permite seguir adelante...y aunque su luz ya se apagó...y no le han permitido demostrar que era capaz, que podía y que ya no tenía miedo...su luz sigue viviendo en mí y en todos los que le queríamos. Él hace que recuerde que el miedo puede transformarse en un resorte, en el detonante que te hace volver a la intensidad y luchar por lo que quieres. Como aquel que tiene miedo a los aviones...si decide que el miedo le paralice...jamás viajará...si se enfrenta a su miedo y lo utiliza para armarse de valor...tendrá al alcance países y experiencias maravillosas; y aunque no deje de temer al avión...el miedo no desaparecerá pero se transformará en experiencia. Él me enseñó a coger la vida con todas las manos posibles...y no dejar que se escapara, nunca, por las rendijas. Por eso, no quiero tener miedo. No quiero tener miedo de la muerte. Y como dijo un día mi adorada madre...si no tengo miedo de la muerte...¿por qué voy a tener miedo de la vida?

LA VIDA Y LA MUERTE

Lo peor de perder alguien es que con él se va todo lo demás: tus ganas, tu carácter, tu energía, tu esperanza, tu ilusión, tu actividad...tu todo. Y cuando te quedas sin nada, encima tienes que batallar contra la sensación de que el mundo sigue girando...y tu mientras piensas...¿por qué narices no se para? Pero la vida sigue...sin él, sin la persona que acabas de perder...y tu no das crédito a que el resto del mundo no se de cuenta. Eso, te sume en un estado de pasividad universal que te deja sin ganas de nada. Sigues viviendo y trabajando y respirando y hablando...pero en el fondo es como si te arrastraras por un camino que no acaba de satisfacerte. Y cuando estás en este estado...te lo planteas todo otra vez, te planteas tu estado civil, si estás enamorada o no, si estás sola, si cuidas suficiente de tu familia, si eres buena persona o si realmente estás viviendo lo que quieres vivir. Sí, bueno, la espiral psicológica que he vivido esta semana ha sido jodidamente complicada. Y aún estoy en ella. Aunque eso sí, hay algo que no se me ha olvidado...y es que tengo clarísimo que entre vida y muerte, me quedo con la vida. Y si le he perdido a él, y yo sigo en esta vida...no me queda mejor forma de rendirle homenaje que aprovechando cada minuto que tengo delante de mí, vivir e intentar ser lo más feliz posible y hacerlo de tal forma que también consiga hacer felices a los demás. Por eso comparto esto con vosotros. Para que sepáis que la chica feliz que da sermones de sonrisas y abrazos también sufre y se enfrenta con la muerte. Porque eso también forma parte de la vida.

VOLVER A LA VIDA CON GANAS

Pensaba que no habría nada que me sacara de este sopor. Del estado abúlico y estúpido en el que me había sumido. La tristeza no me dejaba avanzar. El miedo no me dejaba avanzar. La soledad no me deja avanzar. Qué cerca he tenido la respuesta y cuanto se tarda en encontrarla: los sentimientos negativos no te hacen dar pasos, no te hacen mirar hacia adelante ni te permiten evolucionar ni desarrollarte. La negatividad se clava en tu ser y lo contamina de pesimismo y oscuridad. Los sentimientos negativos asesinan las ganas de vivir, los sueños y las ilusiones. Los sentimientos negativos sólo sirven para una cosa: para aprender de ellos...y luego echarlos de tu vida en forma de lágrimas. Ya no sé si puedo llorar más. Miento, claro que sí. Aún me queda mucho por llorar, por la persona que he perdido y por un millón de cosas más que aún me hacen sentir triste a veces. Pero no van a pararme. No voy a permitir que lo hagan. Hoy he vuelto a sentir que volveré a recuperar la felicidad...porque el sol sigue brillando, porque sigo rodeada de gente maravillosa, porque sigo disfrutando del rayo de sol que me ha tocado esta mañana. Porque habiendo tenido la muerte tan cerca de mí...sólo puedo pensar que si este fuera el último día de mi vida...no querría vivirlo así. No querría vivir apagada y triste, sin ti, sin emociones, sin sonrisas...no querría. Y aunque las emociones son incontrolables y cuando menos lo espere me echaré a llorar y volveré a encerrarme en casa sin intención ni energía para hablar con nadie...sé que de repente le recordaré. Y pensaré que podría llorar un millón de días en los que le voy a echar de menos...y sonreír otro millón de días por los momentos que me ha regalado mientras vivió. Al final, se trata siempre de lo mismo, vivir y morir. Y si después de vivir tenemos que morir, no quiero ni vivir pensando en morir, ni morir cuando alguien deja de vivir, ni dejar de vivir porque creo que voy a morir. El tiempo que esté viva, quiero estarlo de verdad. Simplemente se trata de eso.

domingo, 21 de agosto de 2011

A OSTIAS CON LA NOSTALGIA...

Llevo un par de días dándole vueltas a la idea de la nostalgia...o en fin...miento, lo que pasa es que llevo unos días más triste que de costumbre y por eso me parecía absurdo escribir en el blog e intentar contagiar algo de positividad...aunque luego una cosa lleva a la otra y al final he llegado a la conclusión de que lo que me falta para ser feliz..es precisamente escribir. Hay algo que llevo fatal, una de esas cosas que nos impide a la mayoría sentirnos absolutamente satisfechos con nuestra vida; un sentimiento que tiene una cara maravillosa...mientras que posee otra muy dañina. Ese tipo de emoción que cuando te llega al corazón o a los ojos...te pega una ostia difícilmente conciliable.

¿POR QUÉ NOSTALGIA?

Dicen que es símbolo de baja autoestima ser demasiado nostálgico, sobretodo porque con eso nos demostramos a nosotros mismos que cualquier tiempo pasado fue mejor...y pensamos así porque nos falta confianza para pensar que el futuro va a ser mucho más feliz que lo que ya hemos vivido...en ese intervalo de tiempo entre vivir el presente y dirigirse al futuro....aparece la nostalgia. Nunca sabemos qué hacer con ella. Yo por lo menos no sé. Intento que sea una fase más, me escudo en la tópica frase de "hoy tengo el día sensible", "hoy me tocas y lloro"...etc, etc...y no es que mienta, pero es la sensación que produce en mí. La nostalgia es todo aquello que se siente cuando una piensa en una etapa pasada y la añora con todas sus fuerzas. Se puede sentir por un millón de razones...aunque hay dos principales que nos traen por el camino de la amargura. La primera y más importante: cuando perdemos a un ser querido. Perder a alguien a quien queremos tanto...causa un dolor sobrehumano, eso lo sabemos, la mayoría de nosotros, por desgracia, hemos sufrido pérdidas o las hemos vivido junto a familiares y amigos. La nostalgia sobre la muerte...mata. Crea una sensación de vacío insoportable el hecho de traer al recuerdo a la persona que nos falta, nos cuesta respirar e intentar asimilar la cruel realidad de que no volveremos a verla. Es duro. Muy duro. Y contra eso...nada. Hacer desaparecer la nostalgia no es posible; sí que lo es distraerla, post-ponerla, transformarla, disfrazarla o bloquearla...pero no va a desaparecer. Es cuestión de tiempo. El tiempo hace que la nostalgia pase por sus dos fases...la negativa y la positiva.

NOSTALGIA NEGATIVA - NOSTALGIA POSITIVA

El tiempo marca la diferencia entre las dos. De la misma forma que la nostalgia negativa nos desgarra emocionalmente poco a poco...la positiva cura las heridas con dosis de recuerdos felices. Y no existe una sin la otra. Pero cambia. Siempre cambia. Al final, tras sufrir y llorar y echar de menos hasta que no podemos más...esos sentimientos se transforman en otros mucho más positivos, es un mecanismo de defensa natural del ser humano. De la misma forma en que vemos una fotografía y podemos echarnos a llorar por el dolor que nos causa el recuerdo, podemos tomar la misma fotografía, observarla, y que el sentimiento sea mucho más parecido a la fortuna: a pensar lo afortunados que fuimos por compartir el tiempo y la vida con esa persona, a pensar que si sentimos nostalgia es porque vivimos un momento tan intenso, feliz y pleno que es inevitable que lo echemos de menos...eso sí...eliminando todos los efectos perjudiciales de la propia nostalgia...sin llegar a pensar que sin volver a ese pasado no llegaremos a nuestro futuro. Sin agobiarnos con la idea de que no se puede ser feliz de otra forma que no sea aquella que conocimos tiempo atrás. Dejar que curen las heridas y que la nostalgia negativa vaya convirtiéndose poco a poco...en nostalgia positiva. En la nostalgia que nos hace sonreír cuando pensamos en lo que hoy nos falta. En la nostalgia que nos hace pensar que no podemos torturarnos porque se fue sino dar las gracias porque estuvo.

LA TEORÍA DE LOS GRANDES AMORES DE TU VIDA

Y luego está la nostalgia emocional...sí bueno, esa. Exacto.  Esa sí que es peligrosa. Sobretodo porque la nostalgia por pérdida de un ser querido es un sentimiento inevitable causado por una pena que no se puede sobrellevar...en cambio, la emocional, es una nostalgia que vamos agravando según nuestro estado de ánimo...hasta el infierno psicológico. Es la primera fase de una ruptura.
Los primeros días lo llevamos bastante bien, la vida nos da la bienvenida a la soltería de nuevo y no eres aún consciente de lo que ya no tienes...haces cosas, sales más, ves a tus amigos...y piensas..."Que bien estoy! Si llego a pensar que esto iba a ser así...lo hago antes"...estás eufórico y lleno de energía, en tu mejor momento, con la satisfacción de haber tomado la decisión adecuada...(eso si dejas tú claro; cuando te dejan a ti lo único que puedes pensar es que para que iban a estar contigo si no te quieren...y eso, también hay que celebrarlo, por mucho que nos duela...)...pues eso, feliz como una perdiz, creyendo que lo tienes superado de narices, triste y contento a la vez...hablas de ello, piensas en ello...te relajas....y mientras estás disfrutando de tu nueva etapa vital....ZAS...OSTIA.
Escuchas una canción en el coche y te quieres morir, llegas a un sitio en el que has estado junto a esa persona...y te flaquean las piernas, os encontráis por la calle...y te faltan las palabras...una ostia tras otra que nos mete en una espiral insoportable. Y la mayoría de veces porque siempre tenemos la puñetera sensación de que hemos perdido al "gran amor de nuestra vida".
Tengo un amigo que tiene una teoría. Su padre dice que hay dos tipos de personas...UNOS los que creen que YA han conocido al gran amor de su vida...OTROS los que creen que el gran amor de su vida está AÚN por llegar...los que creen que ya lo han conocido viven más infelices que los segundos, nadando en un mar de nostalgia que nos tortura psicológicamente pensando que hemos perdido a LA persona. En cambio los segundos son más felices...porque a pesar de las pérdidas o rupturas...siguen creyendo que LA persona está más adelante...en su camino...pero por delante.
Y luego estamos los demás...los que nos encontramos en la delgada línea de los dos. A veces pienso que ya le he conocido y otras que no. Y cuando soy de los del primer grupo...la nostalgia me asesina psicológicamente poco a poco. Llevo un par de días echando de menos muchas cosas, intento no pensar pero es inevitable, intento que no me afecte pero también es inevitable...al fin y al cabo...nunca dije que para ser feliz....hay que estar siempre feliz.

CÓMO SER FELIZ CUANDO NO SE ES FELIZ

El quid está en que ni se puede dejar de ser feliz cuando nos pasan cosas malas...ni podemos seguir sintiéndonos felices cuando estamos viviendo un momento triste...Al final...lo que más me ayuda en estos momentos es mi gran TEORÍA DE LOS EXTREMOS. Yo no concibo la vida sin muerte, ni el blanco sin negro, ni la verdad sin la mentira...por esa regla de tres...tampoco creo en la felicidad sin tristeza. Creo firmemente que para llegar a ser absolutamente feliz...hay que haberse sentido profundamente triste...sólo con los extremos aprendemos a valorar lo que nos aporta cada sentimiento...y por eso...nunca tendremos éxito si no hemos fracasado antes; de la misma forma que no encontraremos el amor de verdad sino nos hemos desengañado con anterioridad. Al final nos damos cuenta de que el pasado en sí, es simplemente un dibujo del camino que ya hemos llevado a cabo...algunas cosas las repetiremos, de otras aprenderemos...y algunas serán armas claves para enfrentarnos a los nuevos caminos de la vida. Por eso cuando no estoy feliz...no intento engañarme a mi misma pensando que sí lo estoy. Sólo pienso que es mi momento de vivir mi tristeza, sé que pasará...y no me ahoga...simplemente aprendo de mí misma, de mis reacciones y de mis sentimientos, intento entender porqué siento lo que siento y no intento ser positiva, sólo real. Cuando llevo un rato dejando que fluyan tanto lágrimas como palabras...me siento mejor. Porque la nostalgia ya no me bloquea. De repente ha dejado de llover y sonrío. Siempre pasa algo. Siempre hay algo. Ese pequeño instante que transforma la tristeza en alegría...ese pequeño giro que lo cambia todo. Y no es verdad que haya que buscarlo...nos viene a todos...cuando toca, cuando la vida quiere...lo único que debemos hacer es no cerrarle la puerta cuando llega. En la vida todo tiene la importancia que nosotros le damos. Lo bueno y lo malo. Y todo pasa por algo. Es inevitable que recuerde uno de los mensajes más famosos que encontramos año tras año y generación tras generación, escrito en las mesas de instituto "No llores porque has perdido el sol...las lágrimas no te dejaran ver las estrellas".


martes, 9 de agosto de 2011

RELACIONES ABOCADAS AL FRACASO...

Ya me he dado cuenta de que para ser un blog sobre felicidad...los títulos son siempre bastante negativos...pero veréis como la conclusión no...de hecho...de eso se trata, de aprender a cambiar las cosas, de entender que de algo negativo se puede sacar siempre la parte positiva. Esta mañana mi amigo Martín me ha pedido ayuda con su novia...y me ha dado una idea...me contaba que su novia le ha dicho que está agobiada, que quería tomarse unos días para pensar, para reflexionar sobre la relación...me ha pedido consejo...le he dicho que la dejara tranquila...que cuando las relaciones funcionan...funcionan solas. Y por la tarde me siguen hablando de relaciones de pareja, y de discusiones y disfunciones...que cosas...con lo fácil que debería ser en teoría...y lo mal que nos lo montamos!!!! Somos complicados por naturaleza...de eso, no hay duda. Nos encanta vivir el amor salpicado de desamor, que incoherencia más real. Y llevo todo el día dándole vueltas a escribir algo sobre ello, sobre el sentimiento más importante del mundo, sobre el amor: eso que nos vuelve locos a todos y nos hace las personas más felices de este mundo...y a la vez...los más desgraciados. 

LA GRAN TEORÍA DEL FRACASO

Tengo que admitir que dentro de mi fantástica vida y mi super actitud de felicidad y positivismo...la mayoría de veces que he llorado y lo he pasado mal...ha sido por amor...no es mi fuerte, vamos. A mi me sale casi todo bien...menos eso...supongo que con los años me he ido acostumbrando pero sigo sola...y siempre ha sido algo que me tortura los domingos por la tarde cuando todo el mundo está con su pareja...y antes yo me los pasaba en el sofá lamentándome...por suerte llegó un momento en el que entendí que si estoy sola...es porque él no está, y él...me lo dará todo, todo lo que busco y necesito. Aún no sé como se llama pero creo en el amor para toda la vida, aparezca antes o después. El caso es que me ha dado tiempo a tener todo tipo de relaciones y entender a los hombres a veces mucho mejor de lo que entiendo a las mujeres!!! Hubo un amigo, ex-pareja, ex-rollo...algo así...que compartió conmigo su teoría sobre las relaciones de pareja...se me quedó grabada en la mente. Estábamos tan tranquilos cuando me soltó: TODAS LAS RELACIONES ESTÁN ABOCADAS AL FRACASO...¿cómo? Pregunté yo...mientras él movía afirmativamente la cabeza...En un primer momento me lo tomé como una visión pesimista sobre el amor pero no lo es. De hecho es una visión positivísima. Si nos paramos a pensar en el camino sentimental que hemos llevado nos damos cuenta de que todas las relaciones que hemos tenido...y añado, tendremos...están abocadas al fracaso...TODAS MENOS UNA. Exacto!!! Esa es la clave! Nos pongamos como nos pongamos, suframos lo que suframos, lloremos, nos cabreemos, nos enfademos y nos gritemos...todas las relaciones que tengamos en esta vida van a fallar hasta que llegué la correcta...y esa SÓLO ES UNA. La de verdad, la que has estado buscando infructuosamente, con la que te quedas para siempre. Todas las anteriores a esa se borrarán de tu mente y corazón en cuanto la buena aparezca...y siendo así...¿POR QUÉ SOMOS TAN INFELICES? Está claro que el corazón manda...y lloramos cuando no nos corresponden, cuando nos hacen daño, cuando no nos quieren como queremos  que nos quieran, cuando nos engañan, cuando caemos en rutina, cuando nos aburrimos o no conseguimos vivir sin discusiones. Y no nos damos cuenta de que el dolor que sentimos en ese momento....es el camino a la felicidad que encontraremos después. Es inevitable pasar por uno...para llegar al otro...la gran teoría del fracaso...se convierte, sin duda...en la TEORÍA DEL ÉXITO. 

CONCLUSIÓN:  A mí también me preocupa no encontrar mi pareja ideal, quedarme sola...que se me pase el arroz...pues todas esas cosas que se nos pasan por la cabeza tanto a hombres como mujeres cuando no hemos sido demasiado afortunados en el dichoso "love"...aunque eso sí...he aprendido a valorar las cosas que me han pasado...porque cada una de las historias que he vivido...y algunas os puedo asegurar que han sido durísimas...me han hecho la persona que soy, forman parte de mi cabeza y de mi corazón y han ayudado a forjar la personalidad que precisamente luego enamorará a alguien eternamente. Por eso he dejado de estar preocupada. Porque al fin y al cabo he llegado a la conclusión de que si no ha aparecido aún...es porque no es lo que estaba buscando, o no me estaban buscando a mí. Que los desengaños pesan? No hay duda. Pesan más que cualquier otra cosa. Nos hace creer que es culpa nuestra y que no somos suficiente, que si no nos quieren es porque merecemos que sea así...que tontería...¿por qué tendemos a culparnos a nosotros mismos de fallos que cometen los demás? O incluso cuando tenemos culpa...¿por qué no aceptamos nuestro 50% y admitimos que no funcionaba? No entiendo porque nos cuesta tanto aceptar que no funciona. Y soy la primera que comete ese error. Me he dicho tantas veces a mi misma el "no te rindas"...pensando que si no paraba de luchar, él se daría cuenta de que si me quería, o de que si querría estar conmigo, o que cambiaría...el típico pensamiento de todo ser viviente cuando desea que algo funcione....ahora he cambiado de opinión; sigo soñando despierta pero sin hacerme daño. He dejado de "esperar". Ya no espero a nadie...simplemente vivo y juego y actúo y siento y soy y doy y recibo. Me enamoro de quien quiero y cuando quiero...aunque eso sí...estoy empezando a ser capaz de diferenciar...de entender que si algo no funciona en un principio...no lo va a hacer en el final, que si una actitud no me gusta...tampoco me gustará dentro de 20 años, que las personas no cambian, se pulen pero no cambian, que si no están enamorados de mí hoy...tampoco lo estarán mañana; he aprendido a seguir soñando con el amor de ardillas y violines (como yo lo llamo) implicándolo por fin...en un contexto real. La magia existe, la química también...despertarse cada mañana al lado de alguien que te sigue haciendo sentir afortunada 30 años después...es posible...aunque para conseguir eso...está claro que no se puede forzar lo que no rueda; si no funciona, no funciona, entendámoslo lo antes posible e intentemos dejar de hacernos daño gratuitamente. Ahora voy construyendo MI vida...una vida que compartiré con alguien cuando llegue el momento...si llega...que espero que sí!!!!!!!! En fin...que el amor es el regalo más maravilloso del mundo...pero no es controlable, ni en tiempo, ni en distancia, ni en explicaciones. Cuando uno siente...siente y no puede evitarlo...pero eso sí...después de darnos cuatro cabezazos contra la pared o llorar un ratito...es mejor que entendamos que hemos vivido un fracaso más...y que gracias a eso; estamos cada vez más cerca del éxito. 

sábado, 6 de agosto de 2011

CLASES DE GENTE Y GENTE CON CLASE...

Desde que llegué a Valencia...he visto de todo. Empezar a trabajar con Antena 3 y tratar con los sucesos trágicos más de cerca que nunca no ha sido fácil...de la misma forma que tampoco lo ha sido estar aquí sola. No me quejo, he tenido la grandísima suerte de conocer a gente maravillosa que me ha acompañado y apoyado hasta conseguir que me sienta como en casa...pero no todo el mundo es así. Hay algo que he descubierto en Valencia y que supongo que también existe en otras comunidades...y además añado que es una opinión y que jamás en este mundo generalizaría. En Valencia hay de todo...claro...pero hacía mucho tiempo que no estaba tan cerca de lo que en los libros definían como "clases sociales". Aquí hay gente que tiene mucho dinero, o padres con dinero, o abuelos con dinero...un dinero que se han ganado, por supuesto, trabajando duramente...eso no tiene nada que ver; el problema es que las nuevas generaciones de esos padres y abuelos con dinero...en muchísimos casos...dejan mucho que desear. 
Soy de barrio. Siempre lo he sido y siempre lo seré. Y no me avergüenzo de nada. Mis padres son honrados, trabajadores y excelentes personas. Yo he podido estudiar en la universidad y jamás me ha faltado de nada. Podríamos decir que soy de clase media. Y sé que no debería etiquetarme en ninguna clase...pero aquí...me he sentido obligada a ello. Rodeada de algún grupo de personas bastante más elitista de lo que yo estoy acostumbrada...y lo que más me ha llamado la atención es que dentro del mismo grupo...hay gente con el mismo dinero que no juzga y es amable, encantadora, humilde y trabajadora...y otros que sí...que creen que pueden mirarte por encima del hombro, que creen que pueden criticarte por lo que eres, lo que aparentas, lo que llevas puesto o el dinero que te gastas, por como hablas o por como actúas...una pena. Y encima aquellos que juzgan y critican y se ríen de ti frente a tu cara...son aquellos que creen que tienen clase....paradójico. 

DOS HISTORIAS PARALELAS DE CLASE

El otro día tuve que ir a grabar una noticia sobre una estafa multimillonaria a una familia muy adinerada de un pueblo de Mallorca. Una estafa que podía alcanzar los 200 millones de euros...ni siquiera sé cuanto dinero es eso. No pudimos grabar la noticia. No pudimos porque nadie habló, porque nadie quería contar que había pasado, porque la familia no quería hacer declaraciones; porque los amigos de la familia tampoco querían explicar que había pasado y cómo se había producido el engaño. Y eso que eran las víctimas... Hermetismo. Puro y absoluto. Y entiendo que perder 200 millones de euros te tiene que dejar sin habla...pero la historia de Laura es aún peor...y ella SI habla. 
Laura es prostituta, está en la calle y es la mejor amiga de una víctima de violación. Esta semana han detenido a un hombre...por llamarlo de alguna manera...que se dedicaba desde el 2007 a violar, golpear y abandonar desnudas a chicas y mujeres que ejercen la prostitución en las calles de Valencia. 7 víctimas. Una de ellas...es la mejor amiga de Laura. Tengo que admitir que al llegar al barrio en cuestión me acojoné...teníamos que encontrar a alguna de las víctimas o alguna conocida...y no sabía a quien preguntar...me imponía todo...la suciedad, el olor, la Policía Nacional haciendo registros de un lado a otro...me daba vergüenza acercarme y preguntar...hasta que lo hice...nadie puso una mala cara...mucho silencio y discreción por supuesto...por el miedo, porque todo el mundo se conoce, porque decir una palabra más alta que otra te puede meter en una pelea...o en algo incluso peor...y aún así hablaron. Nos trataron maravillosamente bien, fueron educadísimas y agradables, sonrientes, hablando sin tapujos sobre su trabajo. Y la encontramos a ella...a Laura. Ella nos contó que encontraron a su mejor amiga desnuda, maniatada, violada y amordaza...tirada en el cementerio, allí la abandonó el detenido. Nos lo contó todo...y no sólo eso, sino que dijo que quería dar la cara, que quiere que la entrevistemos para el programa, que quiere denunciar el peligro al que se exponen la cantidad de mujeres que hay trabajando en la calle...eso es tener dos cojones. Con todas las letras. Y clase, muchísima clase. 

CONCLUSIÓN: ¿Qué pasa? ¿Que cuanto más dinero tenemos más importantes nos creemos? Me encantó confirmar que la educación y la amabilidad no son propios de tener más o menos patrimonio. Gente educada y maleducada la hay en todos los ámbitos...y me siento feliz por entenderlo, por saber que todos somos iguales y que nadie nunca tiene derecho a hacer sentir a otra persona inferior. Está claro que si me tocase la lotería iba a ser aún más feliz...y que el dinero no da la felicidad...no...pero ayuda muchísimo!!!!! Y me encanta gastarme el dinero en ropa y regalos y viajes y derrochar y gastar y comprar...como a todos...aunque eso sí...si tener mucho dinero me va a volver gilipollas prefiero seguir ganándomelo con el sudor de mi frente y formar parte de ese grupo de personas que no cree en las clases sociales, que simplemente vive y sonríe a los demás, que no prejuzga y mide a todo el mundo por lo que lleva en el corazón y no en el bolsillo. Os puedo asegurar que se es mucho más feliz así...¿no creéis? ¿Os habéis sentido despreciados alguna vez? ¿Creéis en las clases sociales? ¿No seríamos más felices si practicáramos realmente la igualdad? Si queréis contadme!!! Y si no...pues ya os sigo contando yo...hasta la próxima!!! A ser felices...que la vida es muy corta...y si hoy fuera el último día de mi vida...se que preferiría estar con el corazón contento!!

viernes, 5 de agosto de 2011

MIS MÁS DE DIEZ MANDAMIENTOS PARA SER FELIZ!!!!!

Siempre voy contando por ahí que encontré la clave de la felicidad y que por eso soy así...muchos no lo entienden, otros creen que es un papel, algunos saben que no puedo evitarlo y los demás buscan su propia forma de hacerse felices...hoy os voy a contar la clave, mi clave: 

1) No busques fuera, está dentro de ti.

2) No hagas daño gratuitamente ni manipules...regala abrazos y sonrisas.

3) Valóralo todo, incluye el sol, el mar y los momentos únicos. 

4) Sé optimista cuando todo está oscuro y crees q no va a volver la luz, tranquilo, el sol sale siempre. 

5) Ama a tu familia y a tus amigos, escúchales, entiéndeles, ponte en su lugar, agradece el tiempo q pasas con ellos.

6) Si dudas elige con el corazón y jamás te arrepientas por sentir.

7) Olvida el ridículo, solo sirve para encerrarte.

8) Vive con pasión e intensidad: viaja, sueña, canta, baila y hazlo todo.

9) Cree en los sueños y no te rindas, cuando se cumplan no t acomodes y duerme imaginando otros nuevos.

10) Enamórate de quien quieras y como quieras...

11) Trabaja, estudia, aprende y siéntete realizado, que con ese conocimiento puedas enfrentarte a quien quiere hacerte creer que eres menos.

12) No prejuzgues ni menosprecies...equivócate...somos humanos...pero pide disculpas de corazón.

13) No t avergüences de lo q eres, de lo que llevas puesto o de como eres...los únicos criterios validos de valoración están en el corazón.

14) Comparte, apoya, ríete, seduce, consuela, anima, disfruta...usa los verbos negativos solo cuando la vida te golpee con fuerza...todos caemos...vuelve arriba. 

Y aún podría decir mucho más...pero para eso está el blog; todo empezó cuando escribí esto...me ha salido del alma...de la alegría q siento por las cosas q m pasan y por lo afortunada q soy por seguir viviendo un sueño...un sueño q ya no es sueño...porque siempre creí, confié y luché para que se hiciera realidad...y no paro de hacerlo; que los mandamientos de la felicidad q hoy os cuento os hagan al menos sonreír...Muchos dicen q sueño, pero yo se que es real, y si no lo fuera, prefiero seguir soñando. Gracias a todos los q hacéis q mi vida sea tan maravillosa, contad siempre conmigo para q yo también pueda contribuir a hacer maravillosa la vuestra. 

¿Y AHORA QUÉ ME GUSTARÍA?

Me encantaría compartir historias con vosotros...gracias a mi profesión tengo la suerte de conocer gente de todo tipo y he escuchado tantísimos testimonios de cosas que han pasado y momentos que se han vivido que cada vez me doy más cuenta de que en este mundo falta mucha felicidad, mucha filosofía, ver las cosas de otra forma, valorar, entender...sentir más...y yo no soy maestra de nada ni mucho menos...pero como el blog lo leerá quien quiera...yo no voy a obligar a nadie...sólo decir que si queréis compartir algo conmigo...explicarme qué os falta para ser feliz, si os puedo ayudar en algo (podéis hacerlo de forma anónima por supuesto), si compartiendo las cosas que me pasan puedo contagiar algo de mi forma de ver la vida...que según dicen por ahí...es optimista y feliz al 100%...y a la vez...también he llorado, mucho, muchísimo, y he estado muy triste...y me siguen pasando cosas horribles y dolorosas...pero a medida que la vida me da oportunidad...voy aprendiendo qué es lo que me falta para ser feliz...o mejor dicho...para seguir siendo feliz. Que tengáis un día maravilloso. Sonrisas para todos. Hasta la próxima.